2018: ¿Y el INE cuándo?

2018: ¿Y el INE cuándo?

Héctor Moctezuma De León

Quien no ha dicho esta boca es mía en el caso de las aportaciones, de su presupuesto para el 2018, en apoyo a la reconstrucción de los daños provocados por los sismos del 7 y el 19 de septiembre, es el Instituto Nacional Electoral.

El INE ejercerá un presupuesto superior a los 18 mil millones de pesos para su operación y el manejo de las elecciones del próximo año, pero por lo que se ve, los consejeros que se oponían a que los partidos hicieran donaciones de sus prerrogativas, no están dispuestos a ceder ni un cinco de esa multimillonaria cifra.

Fueron los consejeros Benito Nacif y Marco Antonio Baños de clara tendencia priísta los que se opusieron en un principio a que los partidos políticos destinaran una parte de sus prerrogativas para apoyar a la reconstrucción de los daños causados por los sismos en la capital del país y media docena de estados, luego lo hizo el consejero presidente Lorenzo Córdova, pero ante la presión de las redes sociales terminaron cediendo a la demanda de que los partidos donarán, pero en su caso pasaron en falso.

El INE como su antecesor el IFE ha demostrado que sólo sirve para legitimar elecciones, que en muchos casos son fraudulentas, como sucedió en los estados de México y Coahuila en  junio pasado. Es un aparato burocrático demasiado costoso para la tarea que realiza.

En cada elección los partidos políticos presentan recursos de impugnación que al final sirven para lo que se le unta al queso, para nada, lo mismo pasa en la última instancia que es el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. En los dos pesan más las recomendaciones del partido que en esos momentos gobierna.

En cada elección, tal como lo harán en las próximas del 2018 el órgano electoral contrata cientos de personas, muchas de las cuales se quedan a trabajar permanentemente como consecuencia de complicidades con los funcionarios de la estructura formal.

El TEPJF también ha demostrado que no es una instancia de calificación seria de los procesos electorales. Hasta ahora han sido muy pocos los casos en los que la última instancia anuló elecciones.

La democracia mexicana es una de  las más caras y desde la creación de estos organismo, supuestamente autónomos, el avance ha sido mínimo, en ese renglón el país todavía está en pañales, sobre todo frente a otras democracias de los países desarrollados o del primer mundo.

El INE y el TEPJF también deben apoyar a los damnificados, pero hasta ahora los consejeros no dicen esta boca es mía, nadan de muertito, mientras los partidos hacen su show mediático para llevar agua a su molino en las elecciones del próximo año, los ejemplos son muy claros, ¿no cree usted?

FOTO: SAÚL LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

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